El hombre imaginario
vive en una mansión imaginaria
rodeada de árboles imaginarios
a la orilla de un río imaginario.
De los muros que son imaginarios
penden antiguos cuadros imaginarios
irreparables grietas imaginarias
que representan hechos imaginarios
ocurridos en mundos imaginarios
en lugares y tiempos imaginarios.
Todas las tardes imaginarias
sube las escaleras imaginarias
y se asoma al balcón imaginario
a mirar el paisaje imaginario
que consiste en un valle imaginario
circundado de cerros imaginarios.
Sombras imaginarias
vienen por el camino imaginario
entonando canciones imaginarias
a la muerte del sol imaginario.
Y en las noches de luna imaginaria
sueña con la mujer imaginaria
que le brindó su amor imaginario
vuelve a sentir ese mismo dolor
ese mismo placer imaginario
y vuelve a palpitar
el corazón del hombre imaginario.
Nicanor Parra

encantador
me encanta este poema
Hola, no sé si el poema es tuyo, pero para mí sobre todo con las visicitudes de la red eres realmente imaginario...No urinario no, imaginario.....elcamaleone...
Lo que más me mata es la gente que dice me encanta este poema cuando no hay ni fondo ni superficie, esos son los auténticos detractores a que pequeños aspirantes a Boris Vian, hagan sus ensayos en sitios públicos ...PUAAGGGG....
me fascina!!!!!!!!!!!! este hombre imaginario.DEJAME DECIRTE QUE ESTE ESCRITO TIENE UN BUEN AUTOR.....ES MUY VACANO..
Y UNA VEZ MAS...¡¡¡ VIVA COLOMBIA!!!!!!!!
a mi también me conmueve mucho
tienes un gusto exquisito